Hay muchas formas de masajear el cuerpo, pero quizá ninguna se asocie tanto con la piel caliente y calentada como el masaje con piedras calientes. Es un método conocido desde hace miles de años, inventado y perfeccionado por los pueblos del Lejano Oriente. Después de un masaje con piedras, puede sentirse profundamente relajado, tranquilo e incluso librarse de un dolor de cabeza o de espalda.

Masaje con piedras: ¿cómo es?

El masaje con piedras dura entre 60 y 90 minutos y es una técnica utilizada por masajistas experimentados. Primero seleccionan piedras calientes y húmedas de textura suave y luego acarician la piel con ellas.

Durante este contacto es importante sentirse cómodo. Templado, pero no caliente. Así, el masajista se asegura de que las piedras estén a una temperatura acorde con las sensaciones individuales del cliente del salón de masajes. Cuando el cuerpo se acostumbra al calor de las piedras, el masaje puede realizarse con mayor rapidez y firmeza. Además, con el tiempo, cuando la piedra se ha enfriado ligeramente, se coloca en un punto del cuerpo elegido por el masajista.

No sólo se utilizan las caras lisas de la piedra para el masaje, sino también los bordes, de modo que el cuerpo pueda verse más afectado y se alivie el dolor. Las piedras son de distintos tamaños. Los más grandes se utilizan al masajear el torso – espalda y abdomen, los más pequeños al masajear los dedos de las manos, los pies y también la cara.

Contraindicaciones del masaje con piedras calientes

Aunque el masaje con piedras calientes es agradable y seguro, hay afecciones médicas y situaciones en las que no se puede realizar. La primera y más importante sería el embarazo. Se recomiendan otros masajes para mujeres embarazadas.

La fiebre resultante de infecciones bacterianas y víricas debe ser motivo para posponer el masaje hasta la recuperación. Las personas con hipertensión, defectos cardíacos, problemas circulatorios, tendencia a la formación de coágulos y varices tampoco deberían beneficiarse de un masaje con piedras. El hipertiroidismo, la diabetes, el cáncer y los trastornos sensoriales también son contraindicaciones.

Es mejor no realizar un masaje con piedras cuando hay cortes o heridas visibles en la piel, cuando ésta es hipersensible y propensa a las alergias. Además, las personas con intolerancia a las temperaturas elevadas deben optar por otro tipo de tratamiento relajante.

En caso de duda, es aconsejable consultar a un médico o, antes de apuntarse a un tratamiento, preguntar al personal del salón si alguna dolencia existente es un obstáculo para realizar este tipo de tratamiento. Un masajista cualificado también debe preguntar al cliente por su estado de salud antes del tratamiento.

Masaje con piedras calientes: ¿cuándo merece la pena someterse a un tratamiento?

El masaje con piedras calientes es un antídoto contra la fatiga, los estados de debilidad y el mal humor. También es un remedio suave pero eficaz contra los dolores de espalda, musculares y de cabeza. El masaje con piedras calientes también es adecuado para periodos de estrés crónico, metabolismo lento o problemas con los sistemas linfático y circulatorio.

Sin duda mejorará su bienestar en otoño e invierno, cuando sienta frío y le falte energía para rendir.

¿En qué afecta un masaje con piedras calientes?

Un masaje con piedras calientes es importante para el bienestar físico y mental. Entre otras cosas, acelera la circulación sanguínea, que oxigena el organismo y le aporta nutrientes. Un sistema circulatorio estimulado también significa un metabolismo más rápido y, en consecuencia, el cuerpo se deshace eficazmente de las toxinas.

El tacto cálido de las piedras relaja los músculos, reduce la tensión muscular y disminuye el dolor. Los movimientos y amasamientos reafirman la piel y reducen el aspecto de la celulitis.

Todo el tratamiento, que se lleva a cabo en un salón ambientado con agradable música de fondo, tiene un efecto relajante, calmante y tranquilizador. Todos estos cambios pueden percibirse tras unos pocos minutos de masaje.

Los creadores de esta técnica del Lejano Oriente también creían que el tratamiento afectaba al flujo de energía del cuerpo en los llamados meridianos, o canales de energía, y que desbloqueaba los chakras, los centros energéticos. Según ellos, lo importante es la disposición de las piedras y el orden en que se mueven, en consonancia con los puntos energéticos distribuidos en el cuerpo.

Sin embargo, incluso las personas ajenas a la medicina alternativa o al esoterismo sentirán los notables beneficios del masaje y disfrutarán volviendo a tratarse con regularidad, así como en momentos de debilidad y decaimiento anímico.

Preparación para el masaje con piedras calientes

El masaje con piedras calientes puede disfrutarse en cualquier momento del año o del día. Tampoco requiere preparativos especiales, aparte de que es aconsejable alcanzar agua para beber antes y después del tratamiento, limitando el consumo de alimentos difíciles de digerir y absteniéndose de baños calientes justo antes del masaje.

En la habitación de masaje, que es agradablemente cálida, se puede quitar la ropa. El cuerpo se masajea con aceite o con un aceite especial que hace que las piedras calientes se deslicen suavemente sobre la piel. Los aceites suelen ser perfumados y calientan aún más la piel, mientras que las piedras son suaves, muy agradables al tacto y se calientan en agua a 50 grados C.

Resumen

Los beneficios de un masaje con piedras calientes son tan numerosos que merece la pena optar por un tratamiento al menos una vez. Sin embargo, muchos clientes vuelven con regularidad para someterse a otras para aliviar el dolor corporal y el estrés.

En los salones Thai Bali Spa, los masajes con piedras calientes los realizan masajistas cualificados de Tailandia, país donde se han creado las mejores técnicas de masaje desde hace miles de años. Hay salones en Varsovia, Cracovia, Gdansk, Wołomin, Legionowo, Anin, Łomianki y Piaseczno.